Volver a Tucumán siempre es volver a los orígenes. La tierra colorada, el olor a chanar, los bombos que retumban desde el centro hacia las afueras de la ciudad. Es imposible no sentir que el folklore argentino nació aquí, que cada zapateo es un diálogo con esa tierra.
La raíz que todo lo conecta
Durante diez días recorrí peñas, ensayos y festivales del interior tucumano. Lo que más me impactó no fue la técnica —aunque es impecable— sino la naturalidad con la que la gente baila. La chacarera no es un espectáculo: es una forma de estar juntos.
"Cuando el bombo suena, el cuerpo sabe antes que la mente. Eso es el folklore."
Lo que me llevo a Madrid
Cada vez que viajo regreso a Madrid con algo nuevo para mis clases. Esta vez, la lección fue sobre el tiempo musical de la zamba. La pausa. El silencio entre las figuras. Ese espacio que en Europa muchas veces llenamos de movimiento innecesario.
Claves para entender el folklore desde afuera
- El folklore argentino no es performance: es comunidad y encuentro
- La técnica sirve al espíritu, no al revés
- La chacarera tiene humor, picardía — no es solemne
- La zamba necesita tiempo: no se puede apurar
Si quieres aprender folklore argentino en Madrid con esta perspectiva, te espero en nuestras clases de chacarera y zamba. Traemos Tucumán a Madrid, con toda su verdad.
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